Google Hangouts: o cómo empeorar un buen servicio

El servicio de mensajería instantánea de Google (Gtalk) lo utilizo a diario. Este servicio, basado en el protocolo abierto XMPP, permite comunicarnos en tiempo real con cualquiera de nuestros contactos de forma totalmente gratuita. Gracias al uso de este protocolo, podíamos conectarnos desde la webs de Gmail o Google+, desde la aplicación de Gtalk para Windows o Android, e incluso desde cualquier otro dispositivo que tuviese un cliente que lo implementase (por ejemplo Pidgin).

En el último evento para desarrolladores de Google han renovado este sistema que a partir de ahora pasa a llamarse Hangouts. Con ello intentan unificar la interfaz de usuario y que además estén sincronizados los mensajes entre los diferentes clientes. Uno de los cambios más significativos es que se han desecho del protocolo XMPP, por lo que ahora no podemos utilizar clientes externos a Google. El nuevo protocolo cerrado de Google tampoco permite diferentes estados (Disponible, Ocupado, Invisible, Desconectado, etc.). Simplemente podemos elegir entre estar conectado o no estarlo. De hecho, si tienes la aplicación Hangout para Android estarás por defecto siempre conectado.

Personalmente, tras estar probándolo durante unas semanas he decidido volver al antiguo Google Talk mientras se encuentre operativo. Una de las cosas que especialmente me molestaba es que cuando conectaba mi teléfono a Internet recibía las notificaciones de conversaciones antiguas como si fueran nuevas. Pienso que una empresa de la envergadura de Google podría haberlo hecho mejor. Sin embargo tampoco tenemos derecho a quejarnos demasiado ya que se trata de un servicio gratuito (por lo que nosotros somos el producto) y si no nos gusta siempre podemos migrar a otras alternativas para comunicarnos.

3 pensamientos en “Google Hangouts: o cómo empeorar un buen servicio

  1. tripu

    Estoy totalmente de acuerdo. He estado quejándome de Hangouts desde que empecé a probarlo. Eliminar los distintos estados es un atraso; siempre son útiles para señalar que estás ocupado y no podrás contestar, que te has ido un rato, etc. Estar «invisible» a veces es útil, como en Skype y en otros sistemas de MI. Lo mismo pasa con las líneas de estado.

    Encima, el cliente de Android es un despropósito. Las distintas vistas y la navegación entre ellas no son nada intuitivas; le pedí a dos compañeros (que también son gente técnica) que lo probasen e intentasen entender cómo se pasa del listado de contactos a la vista de conversaciones abiertas, o de ahí a una conversación en particular. Imposible. O no consigues volver a una de las vistas, o te sales de la aplicación sin querer.

    La videollamada entre dos clientes de Android, o entre un Android y un navegador de escritorio, no me ha funcionado todavía nunca. Jamás se conecta. La llamada entrante no llega, o parece que la aceptas, pero no ocurre nada.

    Y ya por rematar, el diseño de los «pop–ups» dentro de GMail me parece menos usable que lo que ya había: tamaños más grandes, más márgenes y más aire entre elementos y «bocadillos»… para acabar usando una fuente más pequeña, que destaca menos entre el resto de elementos. Otro fallo es que en el listado de contactos en GMail apenas cabe el inicio del nombre (o e–mail) de cada contacto; y haciendo «hover» con el cursor no se obtiene mucha más información. Si tienes en tus contactos dos cuentas de la misma persona (una personal y otra de trabajo, por ejemplo), a veces es imposible saber a cuál de los dos vas a hablar. Lo mismo pasa con el cliente de Android, por cierto.

    Y si además de hacer todo eso, abandonan un protocolo abierto y estándar y se pasan a algo propio… qué más podemos decir.

    Es verdad que no tiene sentido «reclamar nuestro dinero» (porque no lo hemos pagado), ni exagerar en nuestra desesperación (no deja de ser una «queja del primer mundo»). Pero eso no quita que respondamos con contundencia y que hagamos circular nuestra opinión negativa cuando toca. Después de todo, también alabamos a Google y babeamos con sus cosas en tantas otras ocasiones.

    Google: no.

  2. DraXus

    Gracias por el comentario. No quería entrar en detalles como la de la interfaz de usuario, pero he tenido la misma sensación que comentas.

  3. Álvaro

    Jeje amén… como cargarse una buena herramienta, pero yo no lo he desinstalado, estoy a la espera de más actualizaciones futuras que lo mejoren (espero..), aunque es muy molesta la forma de gestionar los chats y los mensajes que no sabes “si has leído ya o no”. Confío en Google…… jeje.

    La calidad no es buena, pero lo que más me ha molestado ha sido lo del protocolo XMPP porque yo usaba pidgin y ahora a comerse un mojón..

    Le daré un mes de prueba más por eso de que normalmente tengo miedo a cambiar y a veces cuando usas algo empiezas a verle las utilidades.. por si acaso..

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